Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.
Julio Cortázar
Prever la ausencia es fundirse en la desesperante tiempo que alimenta la melancolía.
ResponderSuprimirUn saludo.
que difícil se hace el olvido, queduro es pasar página
ResponderSuprimirun beso
Gracias por el maestro.
ResponderSuprimirUn beso guapa
Hermoso, como todo lo que escribio el gran Cronopio !
ResponderSuprimirGracias por compartirlo !
Besos desde Londres,
Pablo
que dificil se hace a veces el olvido...
ResponderSuprimiresta exquisitamente escrito por el maestro..
saludos.
un placer visitar tu blog,gracias
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