Hace tiempo que desconozco tu paradero,
siglos que no sé y que no me importa
en qué mundo te cobijas,
años sin rastrear los bares que frecuentas
por ese callejón sin salida
de la resaca del olvido.
Disculpa si no he venido antes
pero es que me sobraban
las ganas de estar contigo.
Estaba de paso, que no de vuelta,
pero se terminaron las ganas de verte
y también se me acabó el vino.
Sólo por eso he venido,
no te confundas,
y más por lo primero que por lo segundo.
Algunas cosas que soñé un día
...a veces Eau
(20)
AMISTAD
(3)
CRÍTICAS
(1)
DE RELOJES Y CALENDARIOS
(5)
ENSAYOS
(1)
Groucho Marx
(1)
HAY NOCHES QUE SÓLO PUEDO LEERTE A TI
(4)
JUEGOS
(7)
LAS AVENTURAS DE EURIA
(20)
NI SE TE OCURRA PROFANAR MI REINO
(2)
POEMAS
(5)
QUÉ COSAS TIENE MI NÑO
(1)
residuos
(4)
SIEMPRE IDOIA
(20)
SIETE PLAZAS
(3)
TAMBIÉN JUNE
(13)
¿QUÉ ME DICES?
(1)
21 de noviembre de 2011
LLAMANDO A TU PUERTA
Etiquetas:
POEMAS
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Feia temps que no passava per aquí i veig que segueixes escrivint com els àngels! Les coses bones no s'han de perdre mai...
ResponderSuprimirPetons, Idoia! ;)
En ocasiones nos llevan los pasos de vuelta al camino de servicio, simplemente para comprobar que conocemos la salida.
ResponderSuprimirEvocadora entrada, un gusto siempre Idoia