Yo, una mujer soñadora, cronopio en estado puro, seducida por un hombre altivo, fama en su forma más hostil y ambos en algún lugar demasiado mundano para ser nombrado. Fue en mis caderas que supo reconocer la profundidad del deseo y en su mirar el espejismo de la belleza. Pero el fama tiranizado censuró mis palabras públicamente, humilló mis sentimientos y cerró mis ojos para siempre. Se vistió de fantasma para seguirme sin dejar huellas, sin conseguir engañarme, porque si de algo sabe un cronopio es de sueños. Se rodeó de multitud de mujeres, pero todas fueron falsas esperanzas de amor verdadero, que por algo Cortázar las omitió en el título de sus Historias de cronopios y de famas como si no existieran.
Él, condenado por siempre a dar saltos como pez en el agua nadando contracorriente negándose a su destino, sólo por querer alcanzar el nacimiento del cielo... Y después yo, margarita deshojada, roca helada en la otra orilla, como una víctima más de su condena perpetua.

Una bella historia de una cronopio, gracias por compartir
ResponderSuprimirsaludos
Gracias a ti, Pedro. Dicen que en este mundo cada vez hay más famas y menos cronopios. Consumimos demasiado, con lo bonito que es soñar ¿verdad?
ResponderSuprimirMe gusta muchísimo la foto de tu perfil.
Besos
Chere amie... ante todo perdona la injustificable y descortes actitud de haber estado meses sin dirijirte la palabra. Si fueramos vecinos, me verias salir y entrar a la carrera, tropezando con mi propio equipaje, flotando sobre el "hola" que deje colgando del aire a pocos centimetros de tus oidos, mientras mis pasos me llevan en avalancha a donde no han alcanzado a llegar aun mis pensamientos. Tu moverias con pesar la cabeza y tal vez murmurarias un "pobre diablo" u otra sentencia afin ... En verdad, estoy viviendo muy de prisa. No he tenido otra opcion que despedirme de mi musa por tiempo indefinido y refugiarme de la accion corrosiva de las horas en el mas profundo silencio.
ResponderSuprimirNo obstante he aprovechado la brecha fugaz de este minuto para reiterarte mi aprecio y admiracion, y decirte que me anima ver tu blog tan sentido y entrañable como siempre.
Recibe un gran abrazo.
Salud y exitos, porque belleza sobra.
Jose: En mis oídos tengo presente tu Hola, y aunque salgas corriendo, yo sé que siempre estás. Porque tengo presente tus palabras y tus comentarios. Me acuerdo cuando escribí mi entrada "Los que escriben" y recuerdo tu comentario. Porque me has emocionado siempre con tus palabras, desde el primer día que leí esta frase tuya en tu blog: Donde mi voz invoque un universo en tus ansias, allí estaremos los dos.
ResponderSuprimirEres mi poeta del alma. Me ha hecho tantísima ilusión tu comentario... Deseo que estés feliz y confío que algún día el mundo entero pueda deleitarse con tus preciosos poemas, con tu sensibildad, con esa cultura que tienes tan infinita y esa humildad tan enorme.
Hoy quisiera detener el tiempo en este minuto que me has regalado.
Un abrazo
Preciosas palabras Idoia.Fruto de tu margarita interior imposible de deshojar.Y por favor sigue haciéndonos soñar.
ResponderSuprimirAbrazos y saludos afectuosos!
Gracias Antonio. Es bonito eso que me dices porque es lo que pretendía transmitir: Esa margarita interior que todos llevamos dentro. Me gustan mucho las imágenes microscópicas porque ese mundo tan pequeñito está cargado de simbología fantástica.
ResponderSuprimirAbrazos
Tú lo has dicho, un cronopio, aunque parece que no llega ni a eso, eso es el superficial "conquistador". Y es que es una gran verdad que la belleza está realmente en el interior, a pesar de que los superficiales digan que eso no es más que un consuelo.
ResponderSuprimirTu texto refleja profundiad filosófica y readacción exquisita. Eso contrasta con aquella que sale por la ventana...
Un abrazo muy fuerte y un sinfín de besos!
Después de los cronopios, te deseo fama, un saludo ;)
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