“Acabo de darme cuenta de que, aparte de mi ojo, hay dos cosas que no están paralizadas. Mi imaginación y mi memoria. La imaginación y la memoria son los dos únicos medios de escaparme de mi escafandra”(...) "Ahora tengo la impresión de que mi vida ha sido una serie de pequeños fracasos. Las mujeres que no supe amar, las oportunidades que no supe atrapar, los instantes de felicidad que dejé pasar... Sabía el resultado de la carrera, pero era incapaz de apostar por el ganador. Estaba ciego y sordo o era necesaria la luz de la desgracia para enseñarme mi auténtica naturaleza." Jean-Dominique Bauby
Jean-Dominique Bauby, nació en París el 23 de abril de 1952, y su historia real fue llevada al cine en “La escafandra y la mariposa”, película adaptada a su libro autobiográfico y dirigida por Julian Schnabel en el año 2007. Bauby era un hombre de éxito y trabajaba como editor antes de sufrir en 1995 una apoplejía y quedar paralizado casi por completo a causa del síndrome de Locked-In. La única parte de su cuerpo que podía mover era su ojo izquierdo.
La simbología fantástica de esta situación real y cinematogáfica me cautivó desde el principio. La escafandra es una metáfora de su realidad física de cautiverio, y la mariposa representa la capacidad de evasión que posee su mente.Parece que la vida resulta muy injusta a la hora de repartir lecciones. Sucede que cuando los golpes se reciben al final, a una le queda la memoria y la imaginación. Pero cuando se reciben al principio, el pasado se llena de cicatrices y sólo queda la fantasía, porque no se puede retroceder mentalmente allí donde nunca has estado. El sueño te permite, sin embargo, crear nuevos mundos habitados sólo por ti, en los que te puedes recrear siempre que lo desees.Y así, poder tener esa hermana que tanto necesitabas o ese amante con el que siempre soñaste.
Cuando nos encontramos en situaciones límite buscamos imperiosamente a alguien que nos comprenda. Desconozco las causas aunque no los hechos. Porque emitir palabras puede ser algo más o menos dificultoso en función de las circunstancias, pero encontrar a quien te escuche no depende de nosotros sino que se trata más bien de un pequeño milagro. Jean encontró ese gran tesoro en dos personas: su enfermera y su ex mujer (y madre de sus hijos).
Son ocasiones desesperadas, esporádicas tal vez a lo largo de una vida, en las que sólo necesitamos que nos respondan. Destacaría especialmente las situaciones de desamor, en las que llamamos en forma de S.O.S. a alguien concreto, y no otro, simplemente para que te escuche. No buscas que te diga que te ama, sabes que no sería cierto. Entonces la vida se disfraza de escafandra y esa persona pasa una y otra vez por tu lado, para asegurarse de que lo has visto, y te percates de que está desatendiendo premeditadamente tu llamada de auxilio. Dejando en tu memoria esa sonrisa cínica del que se piensa por encima del amor después del olvido. Convirtiéndose en monolito miserable en mitad de tu trayecto.
El viaje es largo... "Arrieros somos y en el camino nos encontraremos".
A la mariposa (mi amante imaginario): Bryan Adams – Cloud Number Nine
Es triste que la sabiduría suela venir de la mano del dolor, de la pérdida y del recuerdo, pero si nos queda la imaginación nada esta perdido, ni siquiera cantando por Chavela.
ResponderSuprimirun abrazo
Ví hace un tiempito La escafandra y la mariposa, que bien haber llevado al cine esta historia tan rica, deja mucho para reflexionar. Y si no aprendemos de estas situaciones límites(todos de una u otra forma tenemos) todo se vuelve cuesta arriba.
ResponderSuprimirGracias por recordarme este film, seguro ya la veré otra vez.
Un saludo grande Eau desde estos lugares de sol ardiente.
Triste y emotivo escrito.
ResponderSuprimirque tengas una feliz semana.
un abrazo.
Pilar, qué razón tienes, la sabiduría y la felicidad vienen también después o antes del dolor y la pérdida. Hacen falta las dos cosas en la vida.
ResponderSuprimirBesos
Roxana, un placer tenerte por mi espacio, qué bonita película. En otra entrada hablaré de otra de mis pelis favoritas: "Johnny cogió su fusil".
Besos... aquí luce el sol pero está heladito.
Gracias, Ricardo. Te deseo a ti también una feliza semana.
Besos
Estupendos textos en donde la GENEROSIDAD se alía con la libertad de la mente.
ResponderSuprimirAbrazos y saludos afectuosos!
¡Empiezas el año fuerte!
ResponderSuprimirMe he quedado sin palabras.
Bueno, cuando puedas mírate otra mariposa, "El circo de la mariposa". Si lo busca en youtube, lo encontrarás fácilmente.
Un abrazo muy fuerte y un beso o los que sean
Gracias Antonio. La generosidad es una de las virtudes que más aprecio en una persona.
ResponderSuprimirAbrazos para ti también.
Manel, lo tengo que decir de nuevo. Me lees con una profundidad que me deja a mí sin palabras también. Tus correos son ALUCINANTES. Me he mirado "El circo de la mariposa" y me ha gustado mucho. He profundizado en los actores: Nick Vujicic, que ya lo conocía y es impresionante, y lo peor, Eduardo Verástegui, qua aun siendo muy guapo tiene una personalidad que no me atrae en absoluto. Prefiero sin duda a Nick. Siempre interesantes tus aportaciones en todos los sentidos. Gracias.
Besos... unos cuantos ¿no?
Me apunto la película. Ya nos contarás a que venía lo de "Convirtiéndose en monolito miserable en mitad de tu trayecto." ¿pensabas en alguien concreto o sucede en la película?
ResponderSuprimirUn saludo.
Hola Ror, lo del monolito sucede en cierta manera en la película, pero sin sonrisa cínica, más bien la chica que es su último amor, no se atreve a agarrar el toro por los cuernos y estar a la altura de las circunstancias. Muy mal. En la vida hay que apechugar con lo que toque. No me gustan los/as escaqueados/as. Pero yo pensaba en alguien concreto, claro que sí, porque creo que además de los sentimientos cuentan las personas, y a mí ha habido algunos y algunas que me han dejado helada. Sí, a mí también me han dicho "no". Y eso lo entiendo, pero no con maldad, por ahí no paso. Así que piedra al canto para el/la que haya sido, jeje.
ResponderSuprimirAbrazo