8 de enero de 2012

¿QUÉ TE GUSTA MÁS?

   La fuerza de atracción entre dos seres humanos es un poderoso motor capaz de promover desde las más increíbles hazañas hasta los resbalones más estrepitosos. Euria lo sabe pero es muy arriesgada y cada vez que siente en su interior esa sensación, se lanza de una forma impaciente e imprevisible, casi con los ojos cerrados,  como cuando en su infancia amontonaba los rastrojos después de la siega del campo de trigo que había al lado de su casa, en una montaña que hacía las veces de colchón y corriendo desde lejos se aproximaba a ella  para dar un gran bote dejando volar su cuerpo y aterrizar con las pestañas fuertemente pegadas,  y así evitar que una cañita penetrase en sus ojos y la dejase tuerta. Pero en la niñez todo se ve más claro y resulta más acertado, porque ahora, nueve de cada diez intentos se convierten algo esperable en saltos al vacío que suelen terminar con daños morales de diferente índole dependiendo del impulso y la carrerilla precedentes, dejándole a veces ciega de la decepción. Pero es irremediable para ella. Si se encuentra con alguien interesante o atractivo, no deja pasar la oportunidad para acercarse a decirle algo. Pertenece según clasifica la psicología de empresa a ese cinco por ciento de la sociedad que intenta huir de la zona cómoda y que los profesionales definen como personas proactivas. Hasta ahí todo controlado. El problema es que esa capacidad tan aprovechable para la transgresión artística, por ejemplo, la lleva más a menudo a su vida personal. Por eso le encanta vivir nuevas experiencias. También le gusta la literatura erótica más aún a Idoia y Eau, aunque ninguna de las dos quiera reconocerlo―. A pesar de todo, las anécdotas más divertidas o ridículas en la vida de Euria, se producen cuando pretende unir con total osadía, la fantasía y la realidad con el único propósito de cumplir un sueño.

(...)
   Ella se sintió atraída por él nada más conocerle. Se encontraba en Madrid por temas de trabajo y después de estar durante dos días compartiendo discusiones y puntos de vista sobre técnicas de diagnóstico se acercó a él en el momento del descanso, para tomar café y tantear de paso sus intenciones. Dos minutos fueron suficientes para sentirse correspondida así que los dos fueron directos al grano.
¿Regresas mañana ? preguntó Julio.
Sí, por la tarde respondió brevemente Euria.
¿Y dónde vas a cenar esta noche? ¿Estás sola?
Pues parece que ya no. Si quieres cenamos en el hotel en el que estoy alojada. Es muy acogedor y tiene dos restaurantes con una carta muy interesante.
   Eran las seis de la tarde. Todo parecía ir sobre ruedas: su estado de depilación era más que correcto, había traído su perfume favorito, un vestido comodín para citas imprevistas y su secador de pelo se encargaría del resto. Entonces sucedió. Pensó que esta era una buena ocasión para adquirir un conjunto de lencería nuevo. Además eso siempre va bien, porque aunque lo del ligue no funcionase o sólo fuese una noche, la ropa interior es algo que puedes amortizar durante el resto del año.
    A las ocho de la tarde comenzó a prepararse y cuando ya estaba arreglada comprobó que aún faltaban veinte minutos había quedado a las nueve en la recepción del hotel. Tenía tiempo de entrar en internet y leer un par de relatos adecuados para la ocasión y que le sirvieran de inspiración como un anticipo a lo que vendría luego. Bajó a las nueve y cinco, y allí estaba Julio. Una buena forma de comenzar, pues Euria considera que la puntualidad en los hombres es un valor añadido.
   La cena fue deliciosa y la conversación interesante y amena. Le gustaba la voz de Julio y su forma de hablar, ausente casi de yoísmo, y con algunas pausas breves pero suficientes para llenar los silencios con las miradas dirigidas de forma aparentemente aleatoria a sus ojos, su pelo, su boca. Estaba convencida de que todo sería un éxito porque en momentos así es cuando un hombre se define, entendiendo que si desvía su mirada hacia la camarera, al techo o aprovecha para servir el vino, es obvio que no le interesas en absoluto y es mejor decidirse por una retirada a tiempo.
   Entraron solos en el ascensor y comenzaron a besarse. Pensó entonces en uno de los relatos que había leído anteriormente y supuso que había llegado la ocasión perfecta para realizar esa fantasía. Así que cuando estaban desnudándose, ya en la habitación, le pidió que le rompiera el sostén con deseo frenético. Después de cinco intentos fallidos, sus manos doloridas por intentar arrancar los gafetes procurando no hacerle daño, y los dientes clavados al encaje para enganchar un hilo del que tirar, Euria pidió una tregua. Pensó en aquella escena de la película El paciente inglés, en la que László cose el corpiño que minutos antes le ha rasgado a jirones por su pasión desatada hacia Khatarine. Pero las cosas no son tan intensas ni tan gloriosas fuera de la ficción.

Está claro cariño que los sujetadores de hoy día no están hechos para esto comentó Euria cambiando de asunto. Es más, yo diría que podría lanzarme de un avión con el paracaídas enganchado a las tiras del sostén y conseguiría tal vez el récord Guiness de número de lanzamientos. Creo que será mejor que nos desnudemos tranquilamente y a ver qué pasa.
   En realidad todo fue mucho mejor a partir de entonces, aunque tampoco para tirar cohetes.
   Ya de vuelta en el avión Euria se recreaba pensando que Julio tal vez la llamaría para quedar al mes siguiente y devolverle la visita o al menos eso le dijo al despedirse. Y ella elegiría un vestido sencillo  y no llevaría ropa interior. Porque cuando un hombre se acerca para hacerte el amor, basta el simple gesto de apartar sensualmente un tirante del vestido mientras besa tu hombro y te aprieta fuertemente el trasero con una mano, mientras se pasea con la otra por tus senos, para reconocer que ese sentimiento ocurre muy pocas veces en la vida.

Euria esperó un mes, y otro. Y Julio nunca llamó.

10 COMENTARIOS:

  1. La fantasia a veces choca con la realidad en forma de tirantes de sujetador....eso puede dar lugar a una situación cómica, pero .....ver reir a una mujer és de lo mas sensual y a mi, personalmente me pone, con lo cual el erotismo permanece :). Viva la fantasia !!
    Besos

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  2. Hola Jaume. Diría que el sentido sel humor es una de las cosas más seductoras lo mismo en un hombre que en una mujer. Mira, ahora me acabo de acordar de una frase de Cortázar que normalmente suelo tener en mi blog. La pondré de nuevo.
    Besos

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  3. Que bien me cae Euria,
    Que idiota julio por no llamarla mas, seguro que era mucha mujer para el y se asustó..
    BESOS

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  4. En el amor, ser original y espontaneo es plausible, pero la naturalidad es primordial. Cada vez que hacemos el amor, lo hacemos por primera vez. La experiencia nos sirve tan solo para darle un toque de ecuanimidad a nuestro desenfreno y hacer que cada gesto, palabra o caricia adquieran su peso justo y salvarnos de las consecuencias del salto al vacio, sin que lleguemos a rozar la vulgaridad. Entonces cualquier cosa que hagamos estara bien y disfrutaremos de cada situación imprevista, sabiendo que cada instante de pasion es irrepetible y hermoso en si mismo y que el amor, despues de todo, es solo un niño travieso.
    Me encanta leerte, Idoia-Euria-Eau. Besos a las tres.

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  5. El trailer es estupedo y el texto muy apasionado.
    Me encantan las sonrisas y miradas pícaras con una gran carga seductora.Aunque creo que lo que me gusta más es que me sorprendan.Una mujer bien amada y que ama siempre sabe sorprender a su amante.

    Abrazos y saludos afectuosos!

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  6. Hola Suzanne: Es difícil siempre analizar las causas o las razones de lo que hacen los demás. Eso es justo lo que he pretendido expresar. Ya que normalmente no tenemos elementos para analizar al otro, por eso es mejor tirar para delante con tu mochila y punto. Normalmente nos equivocamos al sacar conclusiones de los demás. Besos

    Jose: Me ha gustado eso de que el amor es un niño travieso. Yo puntualizaría diciendo que es una niña traviesa. A mí también me gusta leerte. Tú ya lo sabes. Me gustaría también conocerte, pero me queda un poquito lejos, creo que el metro de Barcelona no para allí.
    Besos

    Antonio: La picardía, la carcajada y la sonrisa son esenciales en la vida y en el amor. No me gusta vivir de forma dramática ni tampoco suelo permanecer acurrucada en la queja. Pero son solo distintas formas de ser y todas son válidas... con respeto siempre, y libertad claro.
    Besos

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  7. Por fin me puedo pasar por aquí!
    A nivel liteario se nota el crecimiento día a día y ya estás pidiendo a gritos saltar al papel con paracaídas reglamentario...

    ¿Qué te gusta más? es tan bueno que se podría filosofar.
    Diría que no es que la niñez sean aciertos (al saltar a ciegas), es que el adulto, el adolescente se olvidó que hay que tener algo de niño, algo de curioso, de riesgo y de confianza. Vamos como decía aquella canción "te amo como cuando se ama por primera vez CUANDO AUN NO HAY COSTUMBRES". Cuidar mucho las formas (ropa, color, perfume, pelo) y no cuidar el fondo es perdonable "cuando no hay costumbre" pero terrible cuando ya no se es un niño. Al pobre después de la tortura del sujetador querrá "no ser de nadie".

    Ella iba a por un ligue de una noche y eso es lo que tuvo. ¿Quién sabe por dónde habrían ido los derroteros sin la lucha con el textil?

    ¡Me ha encantado!

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  8. Manel, tus comentarios me hacen sentir especialmente halagada, son siempre muy constructivos y es un verdadero lujo tenerte como lector. Tus mensajess en mi blog o por mail me ayudan mucho, tienes además el don de hacer sentir bien a las personas que escriben. Y por supuesto, tienes un gran talento literario. Gracias corazón. Un abrazo

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  9. Trucos interesantes, la infancia, el final agridulce, la lucha con la lencería... Pero ¿por qué no fue para tirar cohetes? No expliques, muestra, y ya de paso con detalles…xP
    Es bromita. Muy buen post. Me lo había perdido.
    Un abrazo.

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  10. Ror, eres la tercera persona que insiste en que debiera de haber dado más detalles del tema. Así que mi próxima entrada irá sobre este asunto y se titulará... "Para tirar cohetes" ya me lo estoy pasando pipa sólo pensándolo, pero mostrar... mejor lo dejamos en una sugerente fantasía?? jeje
    Abrazo para ti también

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