27/11/09

LOS QUE ESCRIBEN

Su recuerdo me transporta a los prados verdes de laderas imposibles, respirando el aire que te prestan las nubes, donde las personas no tienen sombra.

La luz y el calor se escapan de los caseríos queriendo buscar su origen, ese sol que rara vez asoma. Donde las palabras son poemas cantados por bertsolaris.

Pensar en ella es sentir el calor del invierno blanco y luminoso. Sus ojos verdes, serenos, su pelo largo y ondulado, su cuerpo delgado y su única vestimenta, su vestido de casera. Sus abarcas negras cruzando lazos hasta su rodilla y sus andares de neska polita (mujer hermosa…..hermosísima).

Mi abuela se llamaba Lorentxa

Nació el mismo día que yo, un 25 de agosto pero del año 1900. Vivía en un pueblo navarro, cerca de Estella. Desde que yo era niña, íbamos a ver a mis abuelos los fines de semana. Nosotros vivíamos en Iruña. Cuando yo tenía 15 años, algunos niños del pueblo y otros, no tan niños, preguntaban por mí a mi abuela. Yo era y soy, una muchacha distraída e ingenua. Mi abuela se sintió identificada conmigo por esos detalles, y también preocupada, así que decidió contarme una historia que a ella le sucedió hace tiempo, con la intención de transmitirme su enseñanza.

Lorentxa vivió hasta los 18 años con sus abuelos en un caserío del norte de Navarra, donde sólo se hablaba en euskera. Ella no conoció a sus padres y cuando sus abuelos fallecieron tuvo que regresar a su pueblo natal, cerca de Estella, donde vivían sus tíos que eran los únicos familiares que le quedaban. En su nuevo hogar sólo se hablaba castellano, así que su primer reto fue el idioma. Sus tíos decían que Lorentxa tenía que casarse rápido…..y pretendientes no le faltaban. Era una mujer de una belleza magnética. De esas personas que no puedes dejar de mirar. Todos sus primos querían casarse con ella, y muchos jóvenes del pueblo también.

Sospecho que además de querer casarse con ella tenían otros deseos, pero no se podían comunicar. No podían decírselo. Ella no entendía. Así que sus admiradores decidieron dejar notas por los lugares que ella frecuentaba. Unas en el granero. Otras en el huerto. Mi abuela recogía las notas y las guardaba aunque no las entendía. Pero sin padres, sin hermanos, sin abuelos, sin poder hablar con nadie, quiso salir de su soledad y sintió curiosidad por aquellos mensajes. Tan descreída era de su propia belleza que ni por un momento imaginó que aquello era una “tirada de tejos” de medio pueblo. Parece ser que el cura del lugar entendía algo de euskera, así que Lorentxa habló con él y le enseñó las notas. HABLAR CON EL CURA………..POR DIOS, QUE DESASTRE. Aquellos mensajes eran muy, muy lascivos. Demasiado para un cura. El suceso se convirtió en el escándalo del siglo.

Mi abuela, al ver que su primera nieta era pretendida por sus vecinos, no dudó ni un instante. OTRO ESCÁNDALO NO

- Ha llegado el momento de que sepas algo. Los hombres son todos así, en su forma de amar a las mujeres, me refiero. Sólo hay dos tipos de hombres, los que dicen lo que sienten y los que callan. Pero todos, todos, piensan lo mismo. Tú no te asustes de lo que te diga un hombre enamorado y sobre todo nunca, nunca se te ocurra contárselo a un cura.

Todavía hoy sigo siendo muy ingenua, la verdad. Cuando me regalan un piropo por la calle, miro a mi alrededor por si hay detrás alguna bella dama. Si los conductores me dan “las luces”, siempre me pregunto cual habrá sido mi infracción. Por supuesto, si me escriben un poema, recomiendo que me dejen pistas concluyentes, porque si no, no me daré por aludida.

Sólo hay una persona, mi compañera y amiga Agnes, que no se cansa de repetírmelo:

AGNES: Euria, tú no conduces mal. Los piropos son para ti. Sabes lo que buscan ellos… ¿no?

EURIA: Lo sé, lo sé. Eso ya me lo contó mi abuela y...... no es precisamente casarse conmigo. Pero quiero que me lo digan por escrito. Entre los dos tipos de hombres, los que hablan o los que callan , prefiero sin duda a los que escriben.

* Para Agnes

18/11/09

MATA HARI (1876-1917)

PROLOGO
Hace algún un tiempo en un lugar cuyo nombre me es grato recordar (garito Malembe, Iruña) se me acercó un joven que me pareció excesivamente guapo para responder a mis encantos. No recuerdo su nombre, ni su cara, pero sí sus palabras, muy originales y con intenciones claramente amatorias.

EL: Estoy fascinado por un mito femenino, hasta tal punto que mis ojos siempre van buscando entre las mujeres, un parecido en su cara, en su figura o en su mirada. Llevo una hora observándote y me acerco a ti sólo para decirte, que de todas las mujeres que he conocido y conoceré, eres la que más se parece a ella: MATA HARI.

YO: Verás, a mí eso de Mata Hari, me suena a mujer fatal y danza del vientre. Yo esta noche estoy de un chungo, que vamos, cualquier parecido con tu Mata Hari te aseguro que es pura coincidencia. Como mucho podría bailarte “el chachachá del tren” . Para mis seguidores más jóvenes sería como decir “Paquito el chocolatero”.
EL: Perdona que insista, pero es que llevo una hora observándote, no has dejado de bailar en ningún momento, ni para pedir la birra al camarero, ni para hablar con tu amiga, ni para buscar ¿? en el bolso…………….y no bailabas precisamente el chachachá del tren, que seguro que si te pones, lo bordas.

YO: Tú sí que lo has bordado, guapo………

Historia de una noche de labores y bordados.


MATA HARI
Margaretha Zelle es un personaje tan inabordable desde el punto de vista humano, que resulta muy difícil analizarlo, sin caer en las garras de la rumorología y la mitología. Una vez realizada una limpieza de suposiciones, fantasías, hechos no demostrados y opiniones ajenas, tenemos una nueva versión subjetiva y opinable de Mata Hari: la mía.

Margaretha nació en 1876, quedó huérfana de madre a los 14 años y su padre ya confió en ella para sacarles de su pobreza, utilizando su poder de atracción. Margaretha cruzó su primer puente sin retorno, la seducción como modo de vida, de la mano de su propio padre.
Marguerite tiene 18 años y tiene que elegir. Para una mujer de su época sólo había dos opciones, una era casarse, la otra prostituirse. Margaretha eligió el matrimonio aunque con muy poco acierto. Una mañana de 1895 encontró este anuncio en el periódico:

Her Nieuws Van Der Dag Oficial destinado en las Indias Orientales holandesas desearía encontrar señorita de buen carácter con fines matrimoniales"
Margaretha respondió enviando una foto junto a una nota que decía:

Soy una mujer muy aventurera. Hasta tal punto que dentro de un mes estaré casada con un Oficial y viviré con él en la India”

Su marido resultó ser un tirano alcohólico y maltratador, que le arrancó un pezón de un mordisco en un acto de ira. Trató muy mal al servicio y en acto de venganza, uno de sus sirvientes envenenó a uno de sus hijos que finalmente falleció. Margaretha no lo soportó más y decidió separarse. Su marido quedó con la custodia de su otra hija. Ella siempre intentó recuperarla pero las acusaciones de su marido eran tan perversas que nunca lo consiguió. Entre otras cosas fue él quien la acusó de viciosa, desvelando las artes amatorias de Margaretha en la intimidad:

1- Dominio y conocimiento detallado del Khama Sutra.
2- Sus palabras de pasión siempre acertadas e hipnóticas.
3- El recurso del baile como método de seducción mediante el movimiento sensual de sus caderas.

Una vez separada, Margaretha tiene que comer y en consecuencia debe seguir viviendo de su poder de seducción. Primero lo intenta con pintores, pero ni Margaretha ni su estómago, tienen la paciencia que un artista necesita. Así que decide ser bailarina exótica y crear un personaje para ella misma. Porque si algo tenía esta mujer, era una imaginación desbordante. Se eligió como princesa de Java y buscó un seudónimo a la altura: Mata Hari.

Su éxito como bailarina en París, Berlín y Montecarlo, le permite tener acceso en su vida privada a una sucesión de amantes poderosos y peligrosos en igual medida. Siempre militares, sin distinción de nacionalidad, principalmente franceses y alemanes. Cuando estalló la guerra de 1914 ella estaba actuando en Berlín. En aquel momento el jefe de la policía de Berlín, era su amante y poco después también lo fue el cónsul alemán en Amsterdan y jefe de espionaje de su país. Los franceses no le perdonarían estos flirteos de las altas esferas, por considerar que ridiculizaban a Francia. Así que planearon una trama y los alemanes le tendieron una trampa. En 1917 Francia la acusó de espionaje y alta traición. En aquel momento su amante era un joven oficial ruso de 23 años, ella tenía 41. Mata Hari siempre mantuvo su inocencia sobre las acusaciones llegando a decir durante el proceso:

"¿Una ramera?, ¡Sí!, pero una traidora, ¡Jamás!"

En mi modesta opinión muchas fueron sus virtudes y pocos, pero muy graves, los errores que le costaron la vida:

1- Su alarde de mal gusto a la hora de elegir sus amantes.

"Amo a los militares. Los he amado siempre y prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico", declaró durante el “proceso judicial” ante la acusación de haberse acostado con la milicia de media Europa.

2- Su falta de visión a la hora de elegir como amantes los dos bandos, sin distinción, de dos países enfrentados por una guerra.

Mata Hari fue asesinada por un pelotón de fusilamiento francés. Ella no quiso cubrirse la cara en la ejecución. Se maquilló para la ocasión y en el momento previo se despojó de su abrigo para quedar completamente desnuda. Finalmente saludó a sus verdugos lanzándoles un beso. Ellos eran 12 pero sólo 4 disparos acertaron en su cuerpo. Cuentan que ella siempre confió, hasta el último momento, que cualquiera de sus poderosos amantes lucharía por su indulto.

Margaretha Geertruida Zelle, ejecutada el 15 de octubre de 1917, asesinada por todos los hombres a los que ella había amado.

EPILOGO
Nunca he reflexionado, salvo en este momento, sobre cuales son las diferencias y semejanzas entre Margaretha y yo. Tengo que reconocer que si aquel mozo no se hubiera acercado a mí, para dedicarme aquellas cariñosas palabras, tampoco me hubiera interesado por el pasado de Mata Hari.

Allí donde estés, guapo mozo, te dedico mis palabras en agradecimiento a las tuyas. Mis diferencias con respecto de Mata Hari, en cuanto a los hombres se refiere, están muy claras. A mí los uniformes me dan alergia. El poder y la disciplina también. Los chicos “malos” son mi perdición. No tengo sentido de la propiedad privada y mi paciencia es infinita. Con los hombres, incluso excesiva.

Tengo que reconocer, no obstante, que sí hay ciertas semejanzas entre nosotras. Pero estos detalles siempre quedarán entre mis chicos “malos” y yo. O al menos eso es lo que espero de ellos. Aunque puedo equivocarme porque tengo la misma falta de visión con los hombres que ella. Mis amigos me comentan que suelo sobrevalorar al género masculino, y……….SI ELLOS LO DICEN.

12/11/09

MIS INCOHERENCIAS (I)

Nunca he sido una persona que haya pretendido aferrarse a los principios más básicos que rigen nuestra vida. Son ellos los que siempre andan buscándome y soy yo la que se deja seducir. Pero tarde o temprano llegan esos momentos en los que me resulta una delicia ponerle los cuernos a esos principios tan consolidados, para que no se crean que me tienen ganada. Uno de esos días tan dulces, sin duda, es el 6 de julio.

Pamplonica de nacimiento, pero atea y antitaurina por principios. Los dos me conquistaron hace mucho tiempo y muy fácilmente. Lo nuestro se podría definir como una relación estable, pero……….. yo el 6 de julio me dejo seducir por un obispo, San Fermín y aunque no voy a los encierros y mucho menos a las corridas…..de toros, todos mis colegas de fiesta pertenecen a una peña “taurina” llamada “EL IRRINTZI”.
El día 6 de julio me visto de uniforme (uffff), la faja no la llevo para dar al asunto una nota de anarquía. Cuando son las 12, siempre estoy en la plaza del Ayuntamiento con mi pañuelo en mano, gritando ¡GORA SAN FERMÍN! Y es que el Txupinazo no me lo pierdo. Después juerga en el taller de pintura de Pedro Salaberri, amigo de mis amigos. Luego comemos en la peña del Irrintzi y……….. no os digo lo que pasa a continuación ¿os parece? Resulta que suceden una serie de coherencias con las que me gusta ser mucho más discreta.

Me encantaría saber qué hacéis vosotros con vuestras incoherencias. Si os apetece contármelo claro.

06/11/09

EL SEXO DÉBIL

La denominación del género femenino como sexo débil es un tópico que nadie comparte pero que bien utilizado por la mujer le puede reportar grandes beneficios. Por puro paralelismo, podríamos decir que los hombres nunca lloran. Ninguna se lo cree, pero cuando los hombres necesitan ir de duros es un recurso infalible. Y es mejor oír eso a que te digan con crudeza “sencillamente no te quiero”. Juegos y engaños que todos nos hemos permitido alguna vez, para sobrevivir al fracaso más o menos dignamente.

….Y es que vivimos en una sociedad que rechaza la enfermedad y el dolor, que son intrínsecos a la vida, aunque nos neguemos a reconocerlo. Pero hay momentos en la vida que nuestra fortaleza se pone a prueba, nuestra resistencia al sufrimiento más profundo.

Todo sucedió mucho antes de lo previsto. Los niños vienen al mundo después de 40 semanas de gestación, pero su bolsa se rompió después de sólo 32. A mí aquello me hizo sentir fatal, como una madre incompleta. Llegué dilatada de 4 cm y durante 24 horas me medicaron para frenar el parto. Aquello dolía bastante, pero no he sido nunca mujer que se queje fácilmente.
Cuando el dolor ea ya muy grande, pensé que quizá sería bueno que el ginecólogo viniese. Estaba dilatada de 9 cm………..un poco más y nace en el ascensor. Parí sin anestesia y sentí todo el dolor que la Naturaleza alberga en su corazón. A mí aquello me hizo renacer como persona. Me sentí fuerte, segura y me hizo pensar que era una madre completa y generosa. Aprendí que hay que enfrentarse al sufrimiento pero también que cuando algo duele mucho, no hay que callar, HAY QUE GRITAR.

Cuando él nació no les dio tiempo de ponerlo en mi pecho. La enfermera se lo llevó a la UVI de la unidad de prematuros, entonces lancé mi primer grito: ENSÉÑAMELO QUE ES MÍO. Entonces ella me enseñó su pie y yo volví a gritar: QUIERO VER SU CARITA.

Mi hijo nació con un problema de inmadurez pulmonar y había que operar al día siguiente. No se podían visitar a los niños de la unidad más que dos veces al día durante media hora. Así que el pediatra me llamó para que subiese a verlo por la noche de forma furtiva, por si era la última vez. Entonces entré en la sala, busqué su carita y allí lo encontré rodeado de sondas, cables y oxígeno. Abrí un segundito la puerta de la incubadora, me acerqué y le dije mis dos primeras palabras: HOLA TESORO. El estaba dormido y reaccionó rápidamente moviendo sus párpados como si quisiera abrir los ojos. Obviamente había reconocido mi voz, aquello fue maravilloso. Después todo empezó a ir bien. Empezó a respirar bien, pero había que esperar para valorar posibles consecuencias por la falta de oxígeno durante el primer día. Milagrosamente los días pasaban, luego los meses y no había ninguna secuela. Yo durante esos meses me acordaba del parto y aquello me daba fuerzas, me redimía, me consolaba. Durante su primer mes sólo pude verle dos veces al día durante media hora.

Pocos meses después observaba con mucha curiosidad todos los comportamientos animales de las hembras después de parir. A mí me encanta la naturaleza y quería saber qué hacen ellas, para aprender claro. Un día observé entre un rebaño de ovejas que había una que con su boca sujetaba una cría que parecía muerta. Entonces le pregunté al pastor qué pasaba con ella – Las ovejas cuando paren una cría muerta no se resignan, continuamente la besan y zarandean para que empiece a respirar. Durante dos días por lo menos, se la llevan sujetándola por la boca y no la sueltan ni para comer. Es un duelo necesario, porque si le arrebatas la cría muerta, también ellas enferman y después mueren.

Nuestro mundo occidental huye del dolor, lo anestesia, lo enmascara, lo elimina. Pero yo lo entiendo como algo necesario. La Naturaleza me enseñó que los niños se han de concebir con mucho, mucho placer y que se han de parir con dolor, mucho por cierto, porque ese dolor te prepara para la vida.

Así que yo respeto a las personas que quieren vivir anestesiadas y de espaldas al dolor. Les recomiendo, como Sabina, que si les duele el alma, vayan a la farmacia “venden pastillas para no soñar”. Evidentemente, no lo comparto y no es mi elección. Yo soy más bien masoca.

..Y como pertenezco al sexo débil, en esta entrada me he permitido hablar de mi mayor debilidad. Él se llama Víctor y tiene 9 años.
Por cierto, también me he dado cuenta años después que cuando pronuncio esas dos palabras, HOLA TESORO, lo hago de forma inconsciente queriendo decir, en el fondo, SOY YO ¿NO ME RECONOCES?

28/10/09

NO JUZGARÁS EL AMOR AJENO

Navarra es una tierra realmente hermosa. Todos sus paisajes tienen un encanto especial que se mete por el cuerpo a través de las retinas, los pulmones y por supuesto el estómago y se queda contigo para siempre. Sus gentes , como a mí me gustan, son sencillas, sin dobleces, y muy generosas.

A pesar de ello, en esta tierra se vivió hace tiempo uno de los episodios más tristes y vergonzosos de nuestra historia. A principios del siglo XVII, desde Zugarramurdi, al norte de Navarra, se dio aviso a la Inquisición para que interviniera en un caso de brujería. Las acusaciones fueron falsas e infundadas, fruto de las envidias y celos de sus convecinos. Finalmente 6 mujeres y 2 hombres de Zugarramurdi fueron condenados a morir en la hoguera acusados de brujería por el tribunal, después de un largo proceso de dos años en los que 31 personas estuvieron encarceladas.

Mi interpretación, bastante documentada, es que estas personas acusadas falsamente de brujería, eran realmente personas liberadas de las ataduras eclesiásticas. Hombres y mujeres que tenían por único Dios la Madre Naturaleza y que se reunían en las cuevas de Zugarramurdi, porque en Navarra siempre llueve, para beber, celebrar fiestas paganas y practicar cuando lo encontraban, el amor libre. Puede que sólo sea una interpretación, pero lo cierto es que los tiempos de la Inquisición fueron el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de los envidiosos y despechados que no sabían complacer los deseos de sus esposos ni los suyos propios, si es que algún día conocieron el deseo.

Hoy la Inquisición ya no existe, pero lo que siguen existiendo son esas personas envidiosas, celosas y despechadas, que culpan a los demás de sus propios fracasos, levantan acusaciones sobre la forma de amar de los demás y presumen de sus sentimientos, acaso puros y libres de pecado, de morbo y de intriga.

A mí el amor puro, de pasillos castos y limpios, me parece falso. Prefiero el amor de tierras movedizas, inseguro pero cierto, sin cadenas ni ataduras, que a duras penas subsiste pero te embriaga de deseo, y endulza tu camino encharcado con una simple sonrisa, y con una mirada te hace sentir como una Diosa, flotando sobre las aguas.

Al caminar por el fango he encontrado buenas personas, injustamente tratadas y juzgadas, que después de sacudirse su propio lodo, para no sentir vergüenza, me han entregado su corazón. Por eso frente a los juicios de valor, que tienen su lecho en las propias carencias y frustraciones, intento que prevalezca la magia, la emoción y la libertad….¿SERÉ BRUJA?











21/10/09

DESDE EL TEJADO SE PIENSA MEJOR


Yo vivía justo enfrente de esta original iglesia. Construida por el arquitecto Javier Guibert, el mismo año que yo nací, mejor no digo cuando. Tiene tres tejados y el del medio ha sido durante mi infancia mi TOBOGÁN favorito. Los chicos más atrevidos del barrio y la única niña insensata, aquí presente, subíamos a una valla de tres metros que bordea la iglesia, caminábamos por ella, que fue también mi primera barra de equilibrio, hasta acceder al tejado. Subíamos hasta el vértice y nos tirábamos sentados por el otro lado….UUUUAAAA! Es la sensación más alucinante del mundo. Teniendo en cuenta que soy atea, no recuerdo haber estado nunca tan cerca de Dios. Antes de llegar al borde había que frenar muy fuerte con las zapatillas, porque si no el hostión, nunca mejor dicho, podía ser tan importante como para enviarte directamente a los infiernos. En aquellos tiempos el tejado estaba forrado con unas planchas de acero que facilitaban mucho el deslizamiento. Pero los tiempos han cambiado, las planchas de acero ya no existen. Supongo que las han quitado para evitar que algún niño insensato como yo, ponga su vida en peligro. Todo eso está muy bien…

…..Pero realmente han cambiado tanto, tanto, los tiempos, que hoy en día sólo se siguen subiendo a los tejados, los activistas de Greenpeace, para pedir al mundo un poco de sentido común y de justicia. Nos intentan convencer con entusiasmo del desastre del uso de la pesca de arrastre, del cultivo de maíz transgénico o de las consecuencias de las explotaciones petrolíferas.
Recientemente medio centenar de activistas de Greenpeace se subieron al tejado del palacio de Westminster (sede del Parlamento británico), donde desplegaron pancartas para reclamar más acción del Gobierno contra el cambio climático.
Curiosamente, ellos que defienden y protegen el medio ambiente, y el planeta, que está por encima de cualquier propiedad privada, son detenidos bajo sospecha de traspasar un lugar protegido. Porque sus historias, que curioso, siempre tienen el mismo final, la detención.

Vaya, vaya, con la Iglesia hemos topado.

14/10/09

CUCHARA-DAS DE MIEL



Todos hemos sentido alguna vez, la necesidad de tener un referente en el camino, o de recurrir a las palabras de un sabio. Mi primer referente fue mi padre, todo un modelo de cómo se ha de predicar con el ejemplo. Sólo una vez me dio un consejo. Supongo que muchas veces trató de decírmelo, sin palabras, pero yo no le escuchaba, así que él rompió su silencio

– Se consigue mucho más con una cucharada de miel que con un tarro de hiel.

A mí aquello me pareció tan obvio que le solicité una explicación.

- En esta vida te sentirás muchas veces herida, agraviada, o injustamente tratada y la provocación llamará a tu puerta. Generalmente nos sentimos así ante las personas que nos importan y que nos quieren. Sucede que si alguien nos da igual, sus insultos tambien resbalan sobre nuestro ego.

- Al menos una vez al día sentirás ese dolor. Un día con tu hermano, otro con tu madre, y cuando encuentres el amor, te ocurrirá todos los días. Ante eso, nunca le demuestres con grandes discursos la razón de su agravio. Nunca le recuerdes con tu locuacidad y bonitas palabras, su error cometido. Un solo tarro de hiel, por más verdad que sea, es capaz de arrasar con todo. Si quieres, utilízalo contra los tiranos, pero no con las personas que amas.

…Y ahora más que nunca, porque encontré el amor, levanto mi cuchara de miel para tí, porque eso es todo lo que puedo ofrecerte.

Me cuesta un gran esfuerzo, pero como dijo Mahatma Gandhi

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”