12 de mayo de 2012

ESTE VERANO


Este verano el viento me está llamando y el agua de mi cuerpo dulce y cristalina no puede resistirse a este mar bravío. El techo de la blogosfera no se me caerá encima pues prefiero que la atmósfera me invada hasta los tuétanos, este verano. Y me lanzo al mar aunque me escueza la sal, y a la montaña a pesar de que soy alérgica a la picadura de avispa. Sospecho que sólo necesito mi cepillo de dientes y mi adrenalina de bolsillo para ser feliz este verano.
Pero como me conozco... sé que volveré con el mal tiempo. Y los más nostálgicos tenéis mi correo debajo del perfil.
Zaho – Je Te Promets

8 de mayo de 2012

EL COMPLEJO DE MI BESO


A veces me imagino tan segura de la turgencia de mis senos, del peralte de mis caderas y de la pulsera de mi cintura, que no adivino a comprender esta flaqueza que me invade cuando diriges tu mirada hacia mi boca. Sospecho que ella presiente la eterna duda de su sensualidad incompleta y esconde apretada tras de sí todos sus miedos. Un leve y cercano susurro tuyo despierta sus verdaderas intenciones y resbalan entonces tus labios sobre los míos justo en el instante en que más se adelgaza la carnosidad de mis besos.


Noto tu lengua firme y segura y te lo agradezco con la mía intermitente y prometedora. Suelto mi mano temblorosa que te acaricia y  te delata en una dulce erección que me pertenece, mientras mis pasos invitan a voltear todo tu tiempo, cual reloj de arena, vaciando esa lascivia amarrada en mi cabeza que suplica derramarse lujuriosa por el diábolo de mi cuerpo, aflojando por fin todas mis comisuras. 

Edith Piaf – Non Je Ne Regrette Rien
Riccardo Frizza – Donizetti: L'elisir d'amore / Act 2 - "Una furtiva lagrima"

23 de abril de 2012

Entre mis manos y mis piernas


De amores y de libros se alimenta el alma y en la mente como en la mesita de noche hay dos que marcan hoy mis días: El primero, inolvidable como el primer amor, y el último, el que estoy leyendo o amando ahora. 

Entre el futuro que no existe y el pasado que está lleno de recuerdos, siento el presente efímero, a veces bueno y otras decepcionante rodeado de palabras. Y eso me basta... ¿Acaso no es lo único real que tengo entre las manos o las piernas?

De mis pasiones me cuesta escribir pero el primer libro que recuerdo entre mis manos y que llevé al colegio para leer los viernes  fue “Rebelión en la granja”. Estaba harta de las historias de Los Cinco que nunca conseguía terminar.  Mi profesora de lenguaje pensó que con doce años quizá no entendería la línea argumental aunque cambió de opinión después de revisar mi comentario de texto en el que describía la narración como una metáfora de cómo se comportan los hombres cuando quieren mandar.

“Aspasia. Amante de Atenas” son las páginas que ahora me quitan el sueño. Es la primera novela de Julio Medem que llegó a mis manos por casualidad, como caen los amores entre mis piernas después de buscarlos intensamente... Acaso lo único real que tengo.

Yann Tiersen – La Longue Route

20 de abril de 2012

BLANCO Y ROJO

Nunca he sido una persona que haya pretendido aferrarse a los principios más básicos que rigen nuestra vida. Son ellos los que siempre andan buscándome y soy yo la que se deja seducir. Pero tarde o temprano llegan esos momentos en los que me resulta una delicia ponerle los cuernos a esos principios tan consolidados, para que no se crean que me tienen ganada. Uno de esos días tan dulces, sin duda, es el 6 de julio.

Pamplonica de nacimiento, pero atea y antitaurina por convicción. Las dos creencias me conquistaron hace mucho tiempo y muy fácilmente. Lo nuestro se podría definir como una relación estable, pero…yo el 6 de julio me dejo seducir por un obispo, San Fermín y aunque no voy a los encierros y mucho menos a las corridas ─de toros─, todos mis colegas de fiesta pertenecen a una peña “taurina” llamada “EL IRRINTZI”.
El día 6 de julio me visto de uniforme (uffff), la faja no la llevo para dar al asunto una nota de anarquía. Cuando son las 12, siempre estoy en la plaza del Ayuntamiento con mi pañuelo en mano, gritando ¡GORA SAN FERMÍN! Y es que el Txupinazo no me lo pierdo. Después juerga en el taller de pintura de Pedro Salaberri, amigo de mis amigos. Comemos en la peña El Irrintzi. ¡¡Qué bueno está el foie de Claude!! Nuestro amigo francés e incondicional de nuestra fiesta. No os doy más detalles de lo que pasa a continuación por pura discreción.

Yo no soy escritora ni lo pretendo, pero decía Hemingway a menudo, que si naciese otra vez le gustaría que fuese en Pamplona. Y de eso si que puedo presumir, de ser pamplonica.

Foto hecha por mi amigo Iñaki, que vive en Tarifa, o Madrid, Marruecos, La India... Bueno, un aventureo y surfista del mundo, que a veces me lee. Esta imagen fue en San Fermín 2009 ¡Creo! Con mucho cava sobre el pelo, después del Txupinazo. Siempre llevo las camisetas con el cartel de las fiestas, y las tengo todas. Me las compro rebajadas tres o cuatro años después, a veces por un euro. Por cierto, aún no he visto las fotos que nos hicimos el 2011... ¡¡¡Cada año igual, eh!!!

Chris De Burgh – The Lady In Red

18 de abril de 2012

MI UNICORNIO

Algunos poemas me provocan un llanto silencioso, de esos que no hacen eco. Sólo producen lágrimas con sabor añejo. El Unicornio, por ejemplo. Hace ya tanto tiempo... Por eso cuando la tristeza llama a mi puerta, cada vez con menos fuerza pero con más prisa, busco entre mis recuerdos el viejo disco de Silvio. Porque cuando veo caer mis lágrimas pienso que la culpa es de él por haberlo encontrado, y no es por este vacío seco que siento encima de mi pecho, donde ahora resuena aquel desconsuelo.

Mi primer concierto, a los diecisiete, fue para ver a Silvio. A mis amigas no les gustaba porque no estaba de moda. Tampoco tenía dinero para la entrada. Uno de mis hermanos compró dos y me acompañó. Fue en el pabellón deportivo Anaitasuna de Pamplona. Hace ya muchos años, pero aún recuerdo cómo sonaban para mí las mismas canciones que ahora escucho. 

Y siempre es así, hasta que se hace el silencio y vuelve a brillar mi sonrisa, que es en verdad la tuya, querido Unicornio.

15 de abril de 2012

La enfermedad del siglo

Da igual la época en la que hayas nacido; desde la prehistoria hasta nuestros días el ser humano vive con el pleno convencimiento de que la salud es un don divino que se nos ha entregado al nacer y que vamos perdiendo a lo largo de nuestra vida a base de golpes de mala suerte. Afortunadamente hay médicos e investigadores científicos que prefieren ir un poco más allá en todo este asunto, aunque como no pueden hacer milagros en este sentido ni convertirnos en seres inmortales, terminamos haciéndoles muy poco caso y autojustificándonos con la triste historia de que de algo tenemos que morir, para dedicarnos a vivir exactamente como nos dé la gana. Lo cual está muy bien, pero hagámoslo sin prescripción médica previa, que ya somos mayorcitos.

Desde la peste negra que hizo estragos durante el siglo XIV, pasando por la sífilis, la malaria, la lepra y el sida, hasta llegar a la enfermedad de la que más se habla actualmente en los países desarrollados; el cáncer, todo el mundo habla pero pocos se molestan en conocer cómo se desarrollan estas enfermedades: su etiología, su patogenia y el cuadro clínico. Sólo nos interesa el tratamiento y la pregunta estrella es: ¿Pero esto se cura?

                                Anorexia emocional crónica

 Dejando a un lado la seriedad con la que se han de abordar todos estos temas, me ha hecho mucha gracia encontrar distintos comentarios en Internet (ese nuevo Dios que todo lo sabe y que está en todas partes), afirmando que la enfermedad del siglo XXI es la nomofobia, para la que deduzco que yo debo estar inmunizada por mutación genética, porque vivo completamente al margen de mi teléfono móvil. Pero es que además no estoy de acuerdo en absoluto con este diagnóstico y postulo que la enfermedad por excelencia de nuestro siglo es la anorexia emocional cuyo síntoma se traduce en dejar de querer y amar a los demás, tener pocos gestos de cariño a cambio de un poco de comprensión, y cuando nos miramos al espejo vernos como seres esbeltos emocionalmente, con unas capacidades sensitivas fuera de lo común pero que nadie parece entender, porque evidentemente el verdadero problema es que el mundo se ha vuelto loco, única explicación posible a esta soledad que nos asiste durante todo el fin de semana. Mejor solo que mal acompañado es nuestro lema. Y como estamos convencidos de que somos unos seres maravillosos y sabios, empleamos gran cantidad de tiempo y energía en explicar nuestros puntos de vista, nuestras certezas, para conseguir que nos entiendan, que nos conozcan y alucinen. Pero somos incapaces de malgastar un solo minuto de nuestro tiempo en comprender a los demás, en prestarles nuestra atención. No podemos amparar a nadie, solo faltaba, para eso, por supuesto, están los libros de autoayuda.

Quizá ha llegado el momento de que tiremos el espejo a la basura, sin romperlo, porque dicen las brujas que trae siete años de mala suerte y quién sabe las enfermedades que pueden sobrevenir a continuación. Tal vez ese nódulo visible que asoma por encima del labio no es un lunar, es una verruga peluda disimulada con láser. Sería aconsejable dejar de preguntar al aire quién es la criatura más hermosa del reino. No es necesario que nos preocupemos tanto. Ya no tiene ningún sentido. Es evidente que Blancanieves ya no existe; se suicidó hace mucho tiempo porque su príncipe se acostaba con la madrastra de Cenicienta . Y a fin de cuentas parece científicamente demostrado que en este mundo traidor solo sobrevivimos los feos.

13 de abril de 2012

TELÓN DE FONDO


                                                      Imagen extraída de la película El Piano

La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes ─decía John Lennon─ aunque opino que simplemente las cosas suceden y que la mayoría hemos dejado ya de planificar los sueños, mientras vemos cómo la vida sigue pasando y consigue sorprendernos, para bien o para mal, sin muchas posibilidades de elección por nuestra parte.

Desde los dieciséis años aproximadamente, las mujeres comenzamos a sentir la necesidad de establecer una relación de pareja. Ese es nuestro primer plan. Al principio buscamos compartir una película, un bocata y por supuesto los primeros encuentros sexuales. Nuestro primer amor es para nosotras el intento de construir la relación ideal. Buscamos llevar esa idea platónica a la realidad, aunque normalmente no lo conseguimos y después del fracaso entramos en una época fría y tosca que llevamos de distinta forma según sea nuestra personalidad. A algunas nos da por tener un ligue detrás de otro, a otras por la abstinencia (las menos) y la mayoría nos quedamos en un término medio, pero todas sin excepción buscamos lo mismo durante largo tiempo; ese segundo amor salvador que nos libre de la incredulidad y que nos levante de la caída en picado de nuestro sueño adolescente. Y casi todas encontramos tarde o temprano esa segunda pareja que suele convertirse si todo va bien en el padre de nuestros hijos. Después de esto puede venir un tercero, aunque no siempre, que nos sorprende por completo. Se trata de una pasión fascinante, un enamoramiento loco, profundo , intenso, inolvidable y que nos hace ver la vida de otra forma. Este amor nos suele encontrar desprevenidas y en una situación más comprometida a todos los niveles; laboral, hijos,  y algunas veces casadas, separades, etc. Las posibilidades son múltiples.

En cambio los hombres lo tienen muy claro, para ellos siempre el amor es tipo tres, desde el primero al último. Cada vez que se enamoran es de un modo fascinante. ¿Acaso no tienen razón, chicas? Tenemos que reconocerlo, ellos sí que saben.

Me encanta hablar de este tema en tertulias improvisadas con mis amistades, y algunas amigas se reconocen en este planteamiento. Unas todavía están con su primer novio (esto cada vez sucede con menos frecuencia), otras están con el segundo y pocas me han reconocido en petit comité que han encontrado al tipo tres y que son amantes desde hace años. Otra se ha casado dos veces. Y por si tenéis curiosidad sobre mi situación,  yo estoy con la segunda pareja, lo conocí a los veinticinco, y me salvó de la quema. Y hasta ahí puedo leer... que lo queréis saber todo.

Respondiendo a otro tipo de curiosidades que todos tenemos; sobre el deseo, el sexo y nuestro comportamiento actual, considero que han cambiado las formas respecto a otras décadas pasadas, pero en el fondo seguimos siendo iguales. La vida es como una obra de teatro en la que va cambiado el escenario pero los personajes son los mismos. Pero es cierto que ahora los jóvenes se equivocan con más libertad que antes y enseguida aprenden lo que es bueno. Por ejemplo una amiga del gimnasio que tiene veinte años me pidió consejo porque estaba enamorada de un chico y como no le hacía ni caso y estaba desesperada, decidió acostarse con su amigo para llamar su atención. Creo que la juventud tiene dudas como antes, y las chicas a veces somos demasiado caprichosas e incluso competitivas. Pero aprendemos con los años y al final preferimos encauzar el deseo en una relación, estable o inestable, pero con un solo hombre. A partir de los treinta y cinco la mujer vive la pasión de una forma más equilibrada y en mi opinión maravillosa. Aunque a mí me ha sucedido a partir de los cuarenta. Ya me lo dice mi madre: Tan lista para unas cosas y para otras...

Por supuesto no creo que las mujeres se exciten en un espectáculo de boys, quizá se lo pasen bien y se rían un rato, todo ello sin generalizar, pues ya sabemos que hay gente para todo y además están en su derecho. En estas cosas mis límites están en que sea legal y acordado con plena libertad por ambas partes. En cuanto a mis gustos más particulares prefiero los hombres que no se exhiben. Me gustan los que se explayan, muy idealistas, de los que creen en el amor (es que yo soy agnóstica en este sentido), y que no han tenido "éxito profesional". No me gustan los directivos, para entendernos. Prefiero ser abierta con un solo hombre en la intimidad y romper tabúes en el cuerpo a cuerpo. No se me da bien escribir sobre el amor (claro, soy agnóstica)  pero me gusta mucho leer a los poetas que considero que son los últimos creyentes de la tierra. Y eso merece todo mi respeto.

La imagen de esta entrada la he extraído de mi película favorita "El Piano" y que sintetiza mi forma de ver la vida, el deseo y la pasión. Y el protagonista se ajusta también al estilo de hombre que más me atrae.

Os animo como siempre a compartir vuestros puntos de vista sobre el asunto a través de los comentarios. Y también aviso que la sociología es mi vocación frustrada.

22 de marzo de 2012

HASTA LAS GÓNADAS

En cuanto la palabra química surge como tema de conversación en formato hormonal, hay que reconocerlo; todos y todas pensamos en los tres días de alteración del sentido del humor femenino, que a veces puede alargarse a cinco, sin contar con los imprevisibles malos momentos que te pude jugar el síndrome premenstrual; de cuatro a seis malditos días según los casos. Pero hoy sólo quiero explayarme en  la falsedad química y monopolizada que sustenta esta creencia admitida socialmente. 

En primer lugar hay hormonas mucho más intensas y productivas que los estrógenos y prostágenos. Estoy hablando de la famosa testosterona, que junto con la prolactina y dopamina, son capaces de causar estragos en función de su concentración. Porque no todos los hombres son iguales; hay grandes diferencias entre sus niveles hormonales. Puede ser que a todos les guste la cerveza de igual forma, de acuerdo, pero no a todos les gusta el sexo con la misma intensidad. Pasados los veinticinco, conozco hombres que llevan una vida tranquila, casados o solteros, y que se conforman con las relaciones que les caiga en suerte. Otros, con o sin anillo igualmente, necesitan acción en sus vidas: pasión, lascivia y nuevos retos de conquista. Se proponen la fidelidad como meta el día de año nuevo, porque son buenas personas y de grandes propósitos ─admitamos que no es cuestión de maldad─ pero la noche de Reyes suele ser su primera tentación, en la que parece ser que caemos, ya que según las estadísticas corresponde a la fecha en la que los españoles, sin distinción de género, somos infieles con mayor frecuencia. Mis amigas coinciden conmigo en que nuestras parejas pertenecen al primer grupo, los chicos tranquilos. Son aquéllos que se encuentran los viernes para beber cervezas y hablar de sus cosas ─nada de mujeres─. Aunque creo que uno de ellos quiere desvincularse del grupo, porque me ha propuesto un acercamiento de posturas en varias ocasiones. Me da la impresión a mí que es la típica crisis de los cuarenta, pero he decidido no contárselo a su esposa y por supuesto no acostarme con él, porque el mundo está lleno de hombres y no hace falta liar tanto la traca para echar un polvo. Aunque lo cierto ─que quede entre nosotros─ es que él no me resulta nada atractivo y eso me permite quedar muy dignamente.

Hay otra química natural que hace estragos en el hombre; tenaz, punzante, incisiva. Se trata del grito huracanado de la madre naturaleza, donde la oxitocina, DEA y cortisol, se confabulan con toda nuestra testosterona femenina (sí, sí, también es nuestra) con el único propósito de sintetizar la típica gonadotropina coriónica del embarazo. Algo así como un disparo súbito hormonal hasta niveles de sobresaturación, momento en el que una mujer siente la imperiosa necesidad de ser madre. Entonces resulta que somos capaces de probar todas las posturas inimaginables en pro de la causa. Ellos permanecen aturdidos, fuera de juego, mientras lo que podría ser el soñado paraíso se convierte en su purgatorio, porque nosotras vamos leyendo el Kamasutra con gran impaciencia, buscando la posición que más favorece nuestra fecundidad, que por otro lado es la actitud que ellos siempre habían soñado para nosotras, pero no así, no por la causa. Qué frialdad la nuestra, somos capaces de hacer el pino: ¿Si o no? A eso se le llama contorsionismo de personalidad. Y como hay algunos casos extraños en los que se ovula durante la menstruación, pues lo que antes era tabú lo convertimos por arte de magia en una tentadora novedad, por si acaso, nunca se sabe, porque bien pudiéramos ser una excepción de la naturaleza. No hay excusa, ni demora. El fin justifica los medios. No es negociable.  ¡Silencio, cariño y a lo que estamos! Una y otra vez... ¡Qué banal instrumentalización!

Las diferencias hormonales y su variable concentración, tienen como consecuencia que estemos condenados a no entendernos, lo cual resulta en mi humilde opinión, tremendamente divertido. Sería bueno añadir  un poco de sal en todo este desaguisado; y no es que sea obligatorio regalarle a él una felación mientras nosotras pasamos esos tres días malditos, pero hacerlo en periodos alternos puede resultar muy constructivo, ya que con esta práctica sexual parece que se equilibran las energías del yin y el yang:  Una poderosa razón de sobrado peso terapeútico para esos días tan señalados.


18 de marzo de 2012

DESAMOR


Has hecho de mí
la ausencia viviente
de un  amor  burlado,
frivolidad que huye
por el hálito de tu risa
cleptómana y mentecata.

Estoy condenada
a la vida eterna,
inquilina lujuriosa
de tu mente,
y no habrá filo de navaja
que me desangre,
ni disparo por la espalda
que delate
mi silencio perpetuo.

Pero el amor
inmenso como el mar, 
se ahoga
incluso para ti
en aguas solitarias
con el viento
en contra
y a favor de la marea.

Sucumbe en la tormenta,
sin amarre
ni puerto.
Es carne de naufragio
o buque varado
en playa desierta
o palo rendido,
incluso para ti,
o para vosotros,
los mortales.

Idoia Laurenz



Jordi Savall – L'Arabesque - 4ème livre de Pièces de viole (Marin Marais)

Más información sobre la banda sonora Jordi Savall para la película "Todas las mañanas del mundo", un deleite para los sentidos.

8 de marzo de 2012

AVERSIÓN, ATRACCIÓN Y CONFUSIÓN

La misoginia es un término que la Real Academia Española define como aversión u odio hacia las mujeres. Hace tiempo tuve la curiosidad de conocer el equivalente utilizado para los hombres. Mi sorpresa fue que el diccionario de la RAE no tiene registrada ninguna palabra que describa la aversión u odio hacia los varones. El sentimiento existe puesto que los psicólogos y psicólogas hace tiempo que utilizan el vocablo MISANDRIA, para diagnosticar a las personas que padecen esta sintomatología. Por suerte no sufro de esta patología. Es más, los tíos me resultan absolutamente encantadores, así, en general.

Parece ser, damas y caballeros, que en cuestión de desigualdad de género los problemas no se arreglan añadiendo la vocal  "a". Y puesto que todos y todas podemos tener nuestras fobias, confieso que yo padezco una desde hace mucho tiempo, concretamente hacia los ricachos y ricachas de este planeta. Desconozco el palabro que me corresponde, pero lo cierto es que no los/as soporto; alardeando de su riqueza con sus coches y lujos mientras hay gente que se muere de hambre. ¿Qué se habrán creído? Opino que son ellos y ellas los que se han inventado esto de la misoginia y misandria para que nos liemos la manta a la cabeza mientras nos sacan la pasta, o nos roban mejor dicho. Observad si no el género masculino que os rodea y probablemente me daréis la razón: Mis amigos, hermanos, vecinos y compañeros de trabajo, ¡¡¡todos adoran a sus mujeres!!!

Francamente, lo mío es un grave problema, pero quiero pensar que con una buena terapia de alejamiento de los millonarios y millonarias, creo que podré superarlo y pasar a una absoluta indiferencia. También es conveniente alejarse del colectivo frustrado que no ha conseguido su propósito de acaudalar bienes sino mucha mala leche en su lugar. Atención. Estos son aún peores y pueden pasar deasapercibidos/as.

Que nos dejen tranquilitos y tranquilitas a nosotros y nosotras, que tenemos el truco para pasarlo de puta madre sin necesidad de tener dinero. Y ellos/as que se busquen otra excusa, que lo de la misoginia ya no cuela.

El Canto Del Loco – La Madre De Jose